martes, 11 de febrero de 2014

Banderas

   Caminando por el Zócalo de Ciudad de México,días después de aterrizar en Cancún,distinguí una sastrería militar en la que vendían parches bordados de banderas internacionales.

   Llevaba algún tiempo con la idea de atiborrar mi mochila de viaje con las banderas de aquellos países en los que hubiera estado alguna vez.Así que entré decidido y compré las banderas oportunas.

   Recién llegados a la que fue nuestra humilde morada durante aquellos tres primeros meses de andar haciendo y vendiendo tortillas a diario por Guanajuato,contemplé cada uno de los coloridos parches tras sacarlos de la mochila.

   Y reparé en las atrocidades que se han cometido y se cometen por la "prosperidad,glorificación o defensa"de los colores de muchas de ellas.

   En todas aquellas personas que han dejado y dejarán este mundo masacradas por otras que,manipuladas hasta la ceguera,actuaban y actúan bajo la legítima protección y el supremo deber de enaltecer "su" bandera.

   En las invulnerables fronteras físicas y burocráticas creadas para "protegernos" los unos de los otros y que no hacen más que fomentar la desigualdad y el odio entre personas que nunca tuvieron ni tendrán la más mínima posibilidad de conversar sobre sus infinitas semejanzas y enriquecedoras diferencias.

   Y así vivimos manipulados,cegados y aferrados bajo una colorida identidad que,a menudo,no hace más que esclavizarnos,apalearnos y humillarnos sin dejar de ser la mayor y más eficaz de las falacias creada en favor de la codicia de unos pocos títeres del Poder.

   No defiendo ni me representa ninguna bandera.Siento que pertenezco a todos esos lugares o tierras en las que dejé un amigo.

   Y comparto lo que hace algún tiempo leí de una tal R.M.Rilke:"La única,feliz y verdadera patria del Hombre es la infancia."

http://www.youtube.com/watch?v=xNaaQDrUfwc

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