Tu brazo lo dejabas caer sobre mis hombros y me mirabas con esa sonrisa de complicidad tan tuya que delataba una amistad sincera respaldada por un corazón rebosante de amor.
Me decías que me querías y que podía contar en todo y bajo cualquier circunstancia contigo...y me abrazabaso con los ojos lagrimosos...y te empeñabas en invitarme a otro "cacharro"...y yo sonriente,a sabiendas que siempre hablabas con el corazón en la mano,a todo te decía que sí,y así se nos iban las horas riéndonos el uno con el otro...
Y mi madre,aquella mañana de aquel domingo negro,me despertó sin saber cómo decirme que habías dejado de ser terrenal,que te habías ido para siempre y sin despedirte.
Cuatro años,siete meses y un par de días han pasado...y,como dice el poeta,la vida siguió como siguen las cosas que no tienen mucho sentido...
Pero no creas que no te sentimos...sabemos que estás ahí arriba,vigilante,sonriente y orgulloso de todos nosotros,ya sabes,con nuestras cositas buenas y las no tan buenas también...que te voy a decir que tú no veas!
Decirte que anoche apareciste en mis sueños y lloré de alegría.
http://m.youtube.com/watch?v=yF4nZ8tdkSs
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